fbpx

Segundas partes nunca fueron buenas, pero ¿qué pasa con las precuelas?

Antes de que alguien saque el cuchillo y trate de extraerme los higadillos adelanto que no me refiero a las precuelas de “Star Wars” ni tampoco a sus secuelas, valoro demasiado mi salud mental como para meterme en según qué jardines, y si hay algo claro es que las trilogías realizadas después de “El retorno del jedi” provocan odios y aprecios demasiado apasionados como para sacar algo en claro sobre su calidad, más allá del hecho incontrovertible de que Jar Jar Binks es insoportable.
No, hoy quiero hablar de la primera parte de una serie de precuelas de la que, probablemente sea una de las sagas de novelas más influyentes de la ciencia ficción: “La casa Atreides” de Brian Herbert y Kevin J. Anderson, la primera obra de “Preludios de Dune” y he de empezar por hacer una confesión, si esta novela se publicase hoy es probable que tardase bastante en leerla (puede que toda una vida) sabiendo como sé que es una precuela escrita por el hijo del autor de la saga original, demasiadas cosas que pueden salir mal, sin embargo, cuando esta novela llegó a mis manos, yo aún no había leído “Dune” por lo que los hechos de los que me hablaba eran nuevos y sorprendentes y no podía comparar el estilo de sus autores con el de Frank Herbert ni en su aspecto estrictamente literario ni en cuanto a la complejidad de la trama, la profundidad de los conceptos políticos, económicos, filosóficos,… utilizados, etc. y eso me permitió disfrutar de la novela sin presiones externas ni comparaciones críticas.
¿Y qué queda si eliminamos la comparación? Pues nos encontramos con una novela sin la profundidad de la obra de Frank Herbert, pero lo suficientemente compleja como para que resulte sorprendente y nos pueda enganchar, una novela dinámica y ágil que combina distintos puntos de vista de forma clara y limpia, los personajes, bien construidos en su mayoría tienen información parcial y actúan sobre ella reaccionando de forma natural y coherente sin recurrir a decisiones forzadas o deus ex machina.
No es una novela maravillosa, no ha marcado un antes y un después en la literatura, ni ninguna de esas cosas que se ponen en las fajas de publicidad (para entendernos, si fuese una novela de fantasía sus autores no serían los herederos de Tolkien, no sé si me explico) pero es interesante, entretenida, razonablemente bien escrita y te deja con ganas de seguir leyendo y, al fin y al cabo, eso es lo que le pedimos a una novela. Claro que, si ya habéis leído la saga original, la comparación pesará como una losa y dificultará, mucho, disfrutar de la novela, por lo que todo va a depender de si sois capaces de evitar esas comparaciones o no, sin embargo, si aún no la habéis leído, os permitirá no solo disfrutar de la propia novela sino adentraros en el maravilloso universo de Frank Herbert con conocimientos y herramientas adicionales que facilitarán su lectura por lo que, en ese caso, creo que esta precuela bien merece una oportunidad.

Leave A Reply

info@estudiario.es Copyright ® 2019- Estudiario.es - Todos los derechos reservados.